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La trashumancia en la apicultura

La trashumancia en la apicultura

Todos hemos oído el termino de “trashumancia” alguna vez, de nuestros abuelos o en algún documental de la tele. Normalmente, lo relacionamos con el pastor que, lleva su ganado a finales de la primavera/principios del verano al norte y, en otoño lo lleva al sur. Antiguamente, los pastores no disponían de los medios actuales (instalaciones, piensos etc) para cuidar su rebaño ante la escasez que se produce en cada estación del año y, por eso aprovechaban en verano el clima más fresco en el norte y, el más cálido del sur, en invierno.

¿Que tiene que ver la trashumancia con la apicultura?

El apicultor hace lo mismo que el pastor con sus ovejas, cuando esta a punto de terminar la floración actual, por ejemplo Azahar en la Comunidad Valenciana, se prepara para trasladar sus abejas a otra que esta a punto de empezar que, puede ser el tomillo en la provincia de Teruel. Más o menos, las floraciones mantienen un ritmo igual, pueden variar unos días en floraciones salvajes y, evidentemente en su intensidad ya que, las floraciones silvestres dependen de la meteorología. El traslado de las colmenas de una floración a otra se llama trashumar.

Transhumancia ida
Transhumancia de ida

¿Como se hace la trashumancia en la apicultura?

Para que todas las abejas estén dentro de la colmena y no se quede alguna en el campo recolectando néctar, se suele hacer de noche. El apicultor cierra la piquera (la entrada/salida para las abejas) y las carga, bien a pulso al remolque o con una grúa a su camión.

Cuando tiene todas las colmenas cargadas, las lleva a su siguiente asentamiento que, puede estar a cientos de km, las descarga y les abre la piquera.

Transhumancia de vuelta

El apicultor, no solo va “robar la miel a las abejas”, es un trabajo de mucho esfuerzo, dedicación y estar en constante contacto con la naturaleza. No sólo se va a “ cortar miel “ si no, a revisarlas, limpiar las colmenas que han muerto para que no se apolillen, cuando esto ha ocurrido, es muy triste verlo y muy laborioso eliminarlo. Si las colmenas no están bien en ese lugar, trasladarlas a otro. Cuando se trashuma, todas las labores se realizan fuera de casa, llegando a pasar varios días fuera del hogar, cuando llega el momento de la recolección de la miel ya que, es un trabajo manual y muy laborioso, añadiendo factores como la mucha ropa que se lleva para evitar los picotazos y el duro trabajo físico que se realiza a altas temperaturas ambientales, imaginaos con un chandal y un mono puestos, con botas de agua para meter por dentro los pantalones y guantes, a 30 o 40 grados! Se suda y mucho. También, se duerme muy a gusto en la tienda de campaña o en el propio vehículo.

A parte dejo, los robos y mal recibimiento a veces, de los apicultores locales, que para ellos empieza su primavera y les descargan un montón de colmenas, que vienen muy fuertes y pobladas de otras primaveras más tempranas.

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